
En una demostración de planificación y eficacia, más de 260 efectivos garantizaron la seguridad de una multitud estimada en 30.000 personas que colmaron el Parque de Mayo, en una jornada que terminó sin siniestros viales y con un control total de la situación.
El operativo arrancó a las 07:30 con un barrido preventivo total del predio y sus inmediaciones. Patrullajes permanentes, monitoreo en tiempo real desde el Centro de Operaciones Policiales D-8 y, desde las 14:00, la activación del Centro de Operaciones de Emergencias, marcaron el pulso de un dispositivo que no dejó nada librado al azar.
El resultado habla por sí solo: 102 aprehendidos -97 por contravenciones y 5 por causas penales- fueron sacados de circulación y trasladados a dependencias policiales, neutralizando cualquier intento de empañar la fiesta.
Pero el dato más humano y celebrado fue la rápida respuesta ante los 6 menores extraviados entre la multitud: todos fueron localizados y devueltos sanos y salvos a sus tutores en cuestión de minutos. Además, se brindaron 5 asistencias médicas en el lugar, sin necesidad de traslados.
Pese a la marea humana, no se registró ni un solo siniestro vial, un logro que las autoridades atribuyen a la presencia disuasiva y al ordenamiento del tránsito.
Ambulancia privada con equipo de enfermería, 26 efectivos, móviles y motos de la Dirección D-7, dotación de Bomberos D-9, 16 cámaras de videovigilancia, 60 equipos de comunicación y 6 bodycams registrando cada movimiento, todo coordinado entre el COE móvil en el parque y el COE fijo del Estadio Aldo Cantoni.
El evento cerró a las 00:23 con una desconcentración ordenada y tranquila. Un operativo modelo que dejó en claro que la prevención, cuando es total, funciona.


